Entrados en el año 2000 no puedo evitar entristecerme si pienso friamente en que ha pasado un cuarto de siglo desde que dejé mis raíces en Andalucía, cinco otoños después de que el entonces viejo castillo de La Mota, en Alcalá la Real, hoy restaurado y moderno, me oyera llorar por primera vez en mi pueblo jienense.
La necesidad de bienestar de una familia humilde (como tantas por aquellos años) me trajo a Cataluña casi sin darme cuenta. Ha sido a lo largo de los años cuando he sido consciente de que esta tierrra me ha visto renacer, formarme, trabajar, llorar y reir como una persona más. Cataluña es la tierra que en la actualidad me está dando las mejores alegrías de mi vida y es también el lugar donde he pasado la mayor de mis penas, la perdida de mis padres, andaluces y humildes, que siempre estarán en mi memoria.
Es una suerte para mi poder trabajar aquí y dirigir la empresa editora de esta revista, que funciona desde hace más de siete años con la publicación de nuestro periódico comarcal ÁREA BESÒS. Me enorgullece formar parte de este equipo de profesionales liberales independientes que trabaja por mejorar la comunicación entre las personas, por mejorar la convivencia en las ciudades donde vivimos y trabajamos, y por fomentar la cultura y el deporte, grandes pilares para el desarrollo de una sociedad sana y rica.
Nuestro deseo en Raíces Andaluzas es hacer bien las cosas, ser un medio de comunicación privado, fuerte y estable, e informar rigurosamente desde la independencia. Deseamos que todos nuestros lectores, sean andaluces, catalanes o valencianos, saquen el máximo provecho de estas páginas y fortalezcan sus vínculos con la tierra en la que viven y con la que les vio nacer. En definitiva, desde Raíces Andaluzas intentamos conseguir la máxima integración y convivencia de culturas, fiestas populares, arte, etc.
No me gustaría acabar estas líneas sin agradecer el creciente esfuerzo que las federaciones de entidades andaluzas, instituciones y particulares nos estan dando para que Raíces Andaluzas esté en sus manos y sea la referencia de cuantos andaluces se encuentran repartidos por todo el mundo. Tampoco puedo olvidar el pilar indispensable que suponen nuestros anunciantes, que contribuyen al mantenimiento de nuestra independencia informativa. A todos ellos, mi más sincero y profundo agradecimiento. 

Febrero - 2000

José María Pulido,
Gerente-Editor